Su trabajo está guiado por una premisa sencilla: caminar con coherencia, escuchar profundamente y poner la experiencia vivida al servicio de quienes también están buscando su propio camino.
Claudia Andrea Cabral dedicó más de treinta años de su vida al ámbito de la salud pública como técnica en hemoterapia. Ese recorrido le permitió acompañar a muchas personas en momentos significativos, desarrollando una profunda sensibilidad hacia los procesos humanos y el cuidado del otro. Paralelamente, desde muy joven sintió un llamado interior que la llevó a explorar dimensiones más profundas de la existencia y distintos caminos vinculados con la conciencia, la energía y las tradiciones de sanación.
El encuentro con el sonido marcó un punto de inflexión en su camino. A través de un cuenco tibetano y una maraca reconoció una vía hacia su propósito basada en la escucha, la vibración y la presencia, iniciando una formación en terapias energéticas, registros akáshicos y prácticas de armonización sonora. En 2018 viajó a Perú, donde recibió iniciaciones de los maestros Q’eros del linaje Apaza. De ese recorrido nace Sonqo Pusaq, un espacio de aprendizaje y sanación desde el cual hoy acompaña procesos personales y colectivos guiados por el sonido, la conciencia y el corazón.