
En las sesiones individuales y las armonizaciones grupales, los instrumentos más utilizados son los cuencos tibetanos y los cuencos de cuarzo.
Los cuencos tibetanos son instrumentos sonoros metálicos, que tuvieron un origen muy antiguo, tradicionalmente usados en prácticas de meditación y contemplación en regiones del Himalaya, especialmente asociadas al Tíbet, Nepal y el norte de India. También se los llama “cuencos cantores” porque al frotarlos con una baqueta producen un sonido vibrante, sostenido, y sobre todo armónico.
Están hechos de aleaciones metálicas entre 7 y 11 metales; y pueden ser martillados a mano que suelen tener aspecto más irregular con sonidos más complejos, torneados o realizados con matrices más industrializados logrando un formato más uniforme
Se pueden tocar de dos maneras dependiendo lo que se necesite lograr:
- Golpeándolos suavemente con una baqueta, haciendo un gong.
- Frotando el borde de forma circular, lo que genera una vibración continua, rica en armónicos (ese sonido envolvente que parece “expandirse”).
Resultan muy útiles para poder apoyar sobre el cuerpo y poder desarrollar distintas técnicas para armonizar puntos energéticos.
Los cuencos de cuarzo, también conocidos como cuencos cristal, son instrumentos musicales y terapéuticos, que es como se utilizaban en la antigua civilización Atlante. Su uso en esta nueva era, es relativamente reciente en comparación con los cuencos tibetanos que se remontan a miles de años, su uso comenzó aproximadamente en los años 80.
Los cuencos de Cuarzo son vasijas redondas construidas a partir del Cuarzo silicio más puro (99,9%), que al ser rozadas por varillas de cuero o silicona dependiendo del cuenco, son capaces de emitir sonidos acústicos de alta frecuencia vibratoria.
El sonido de los cuencos de cuarzo es claro y resonante.
Se los puede encontrar en distintas versiones:
- Cuarzo esmerilado o Frost: son los más conocidos, blancos y opacos. Tienen un sonido potente y expansivo.
- Cuarzo transparente: más cristalinos visualmente, suelen tener un timbre algo más fino y delicado.
- Cuencos de cristal alquímico: además del cuarzo, incorporan minerales o metales (por ejemplo, oro, amatista, cobre, rodocrosita, platino, etc.).
Lo interesante es que, aunque les digamos “de cuarzo”, no están tallados de una piedra de cuarzo maciza (como un cristal excavado), sino fabricados a partir de cuarzo fundido y recristalizado industrialmente.
No suelen apoyarse en el cuerpo y movilizan la energía que rodea el cuerpo y el ambiente.
Ambos tipos de cuencos son instrumentos que no necesitan afinación.
Los cuencos tibetanos pueden llegar a tener una nota en particular, pero su poder se basa en las variaciones de armónicos (como capas de sonidos) que puede lograr. Cada cuenco suele ser único.
Con ambos cuencos el sonido incluye varias frecuencias simultáneas, por eso muchas personas describen la experiencia como profunda o inmersiva.






